La final de noviembre en plena estación seca en el Bernabéu

Partido clave para Real Madrid y Galatasaray, dos equipos sin gol. El equipo turco lleva seis años sin ganar fuera en Europa.

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Es casi una final que podría evitar otra final. En esas se ve hoy el Madrid ante el Galatasaray, en un partido al que los dos primeros pinchazos blancos le han dado sustancia, aunque los turcos tienen apariencia dócil. Aún no han metido un gol en esta Champions, salen apenas a uno por partido en su Liga y han sido un desastre en Europa en los últimos tiempos: solo suman dos victorias en sus últimos 27 compromisos continentales y no ganan fuera desde 2013 (2-3 frente al Schalke). Una victoria del Madrid hoy y una presumible derrota del Brujas en París colocarían a los blancos a dos puntos de la clasificación matemática. Una derrota volvería dramático el viaje a Bélgica en la última jornada.

Se miden dos equipos de diferente rango pero con el mismo problema. El Madrid se queda a cero en casi uno de cada cuatro partidos desde que se marchó Cristiano. El Galatasaray sólo ha obligado a los porteros rivales a cuatro paradas en tres partidos en la Champions a pesar de haber fichado seis delanteros en el mercado de verano. En el Madrid, sólo Benzema está por encima de las expectativas, pero con poco acompañamiento. Bale lleva un mes lesionado y parece al borde de la insurrección; Hazard, que había marcado 17 goles o más en cinco de los seis años anteriores a su llegada al Madrid, sólo suma uno de blanco, y Rodrygo o Vinicius están aún demasiado tiernos. El ex del Flamengo vuelve a quedarse fuera por segunda vez en los últimos tres partidos, prueba inequívoca de esa pérdida de relevancia que el club observa con preocupación. Lucas Vázquez le quita el sitio.

El centro del campo produce poco. Kroos no ha pasado de cinco goles por curso en los últimos siete años; Modric nunca ha marcado más de cuatro por temporada en el Madrid; Casemiro está para otra cosa y aun así es el más efectivo; Isco lleva tiempo en paradero desconocido y la definición tampoco es la mejor virtud de Valverde. Entre todos explican la sequía.

Se espera una alineación muy en la línea de las dos últimas, con el retorno de Marcelo, quizá el de Valverde (Modric vuelve a estar en peligro) y la continuidad de Rodrygo, al final el más fiable de todos los que han pasado por aquella banda.

Sin Falcao

En dos semanas nada ha mejorado en el Galatasaray. Era quinto en su Liga antes del partido del Ali Sami Yen y es séptimo ahora. Faltó Falcao en la ida y faltará también en la vuelta. Lleva más de un mes lesionado y sólo ha podido jugar cinco partidos en el curso. En cualquier caso, el equipo turco pone en el horizonte la Europa League. Fatih Terim reservó a Nzonzi, Feghouli y Mariano en el once inicial del último partido de Liga, ante el Caykur Rizsespor. Todos estarán hoy en un equipo que cuenta con ocho futbolistas que pasaron por la Liga en mejor momento que el actual y al que se suma Lemina, ex de Juventus, Marsella y Southampton, ausente por lesión en Estambul.

El gran activo del Galatasaray es su entrenador. Terim sostiene la bandera del club. “Es un motivador. Cambia un partido con sus charlas y no da nunca nada por perdido”, asegura Nihat, ex de la Real Sociedad y a las órdenes del técnico en la selección turca. “En cierto modo se parece a Mourinho. Sabe sacar lo mejor de cada futbolista”, explica Drogba, pupilo suyo en el Galatasaray, club en el que el veterano técnico jugó de central y del que ha entrado y salido de modo recurrente. “Siempre han pesado más las lealtades que las rupturas”, se justifica. Es la primera autoridad deportiva del país, aunque necesitará más que un buen discurso para sobrevivir al Bernabéu.

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